domingo, 21 de mayo de 2017

Pueblos de Castilla y León: La Alberca (II)

La Alberca es un pueblo muy conocido, realmente está reconocido desde 1940 como uno de los municipios más bellos de España. En este año se convirtió en Monumento Histórico-Artístico, siendo el primer municipio español que consiguió esta distinción. El casco histórico de este municipio es uno de los mejores conservados de toda España y con una estructura constructiva muy característica que se ha sabido preservar, gracias probablemente al aislamiento en el que vivían estos pueblos de la Sierra de Francia.


Casa típica de la Alberca de 1787
Todas las casas del centro urbano están realizadas en piedra, con las vigas de madera a vista. Otra de las característica es que son casas altas, de tres pisos pero a la vez estrechas. La estructura tradicional estaba formada por la planta baja con la zona de almacenes y el corral para los animales, la primera planta destinada a las estancias de uso: dormitorios y salas, mientras que la zona superior se situaba la cocina para aprovechar el calor. 
Todas las casas tienen balcones exteriores adornados con flores y las entradas de madera tienen el dintel de granito, algunas con el año de construcción. 

Las casas se encuentran unas pegadas a otras distribuidas en calles estrechas para aprovechar mejor la climatología de la zona, una de las más húmedas de España y con unos inviernos muy rigurosos.

Para conocer bien la vida en la Alberca hasta mediados del siglo XX es imprescindible una visita la Casa Museu Saturjuanela situada cerca de la Plaza Mayor. En este lugar realizas un viaje en el tiempo a La Alberca de finales del XIX y primera mitad del XX y es un magnífico homenaje a la vida y las gentes de este pueblo que ha sabido conservar su identidad.


Plaza Mayor
La Plaza Mayor con los soportales realizados en granito y madero característicos de una plaza castellana reúne algunos de los principales edificios del pueblo y una impresionante cruz de término de granito. Entre los edificios de la plaza destacan el Ayuntamiento con un medallón de 1747 y debajo las antiguas dependencias de la cárcel, aún se conserva la reja y el dintel con el nombre "cárcel pública" y la reja. Otro edificio destacado es el Teatro que había sido la antigua Casa Señorial de los Duques de Alba, tan presentes en tierras de Salamanca. 
Carcel pública

Uno de los edificios más destacados de La Alberca es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, es un edificio del siglo XVIII que conserva en el interior un singular púlpito policromado. 

Iglesia de Nuestra Señora de Asunción




El edificio es realmente monumental, una construcción de estilo renacentista pero la decoración interior es de estilo barroco, con una torre alta y dos entradas. Una de las entradas de la iglesia está decorada con un impresionante escudo de armas. Es la entrada principal y se eleva sobre escaleras en cuyo atrio un pórtico abovedado cobija la entrada.

Junto a la torre se encuentra un osario, con una pequeña capilla donde se encuentran dos calaveras, este lugar recuerda que la vida es perecedera. 

Además de estos magníficos edificios lo más interesante es pasear por las calles de este pueblo, reconocer como se ha conservado el patrimonio y la historia en las casas y las calles adoquinadas de este pueblo. 




Calles del centro urbano de La Alberca











viernes, 14 de abril de 2017

Rincones de Castilla (1): Alba de Tormes

Cerca de Salamanca junto al rio Tormes se encuentra Alba de Tormes, uno de los pueblos monumentales más interesantes de la provincia. A partir de la repoblación de los reinos de León, en el año 1140 consiguió el Fuero del rey. A partir del siglo XV, el rey Juan II la entregó al señor de la Casa Álvarez del Campo pasando a llamarse señor de Alba, siendo este el origen de la Casa de Alba. Este primer señor de Alba construyó la Torre del Homenaje del Castillo que con Don Fernando Álvarez de Toledo el castillo se convirtió en un palacio renacentista.
Frescos de la batalla de Mühlberg en la Torre del Homenaje
 En el interior de la Torre del Homenaje, el Duque de Alba, encargó a Cristobal Passini los frescos representando la batalla de Mühlberg en la que aparece el duque de Alba sobre un caballo dorado. Los frescos, inacabados a casa de la muerte del pintor, han sido restaurados y ahora se pueden contemplar al visitar la Torre y la sala Museo.

Desde luego los frescos de la torre son impresionantes, pero también lo es la vista que hay en lo alto de la Torre. Se puede contemplar todo el pueblo de Alba, el río Tormes y a lo lejos la Sierra de la Francia y la Sierra de Béjar.


Alba de Tormes desde la Torre del Homenaje
También se puede adivinar la estructura original del palacio de los Alba, ya que se destruyó durante la Guerra contra los franceses. El castillo se quemó para evitar que cayera en manos de los franceses en 1812.

En 1991 se iniciaron los trabajos arqueológicos que nos permiten conocer la antigua estructura del castillo y la rehabilitación que hacen visitable esta estructura tan interesante.

Toda la villa de Alba de Tormes destaca por sus edificios de estilo renacentista, vinculados a Santa Teresa de Jesús que construyó allí el convento donde finalmente falleció. El convento de la Anunciación y el de las Carmelitas Descalzas, uno junto al otro, son edificios de estilo renacentista con unas fachadas monumentales. Otro edificio del mismo periodo, pero que únicamente conserva la fachada es la iglesia de San Pedro que se construyó en 1512 pero que se destruyó durante un incendio.
Entrada en la iglesia de San Pedro

Anterior a todos estos monumentos de estilo renacentista se encuentra la iglesia de San Juan, de estilo románico-mudejar. Situada en el centro de Alba de Tormes la iglesia es de estilo románico en la cabecera construida con ladrillo, la torre es posterior, del siglo XVIII. El pórtico exterior corresponde a una rehabilitación realizada en el siglo XX, pero donde se incorporaron dos capiteles originales del templo románico con interesantes representaciones del demonio.
Capitel románico de la iglesia de San Juan

En el interior se conserva uno de los conjuntos escultóricos de estilo románico más interesantes, que tendré que ver en otra ocasión.
El último lugar que os recomiendo conocer es la plaza mayor. A diferencia de la mayoría de ciudades castellanas donde las plazas se caracterizan por los soportales de piedra, la plaza de Alba corresponde a principios del siglo XX con edificios singulares de estilo modernista y trabajos de hierro con una fuente en el centro.
Café Casa Fidel en la Plaza Mayor

Si aún os queda tiempo podéis visitar la basílica inacabada, el convento de Santa Isabel, el puente medieval sobre el río Tormes, hacer una ruta verde que parte desde la antigua estación de tren.

Alba de Tormes es una población pequeña cargada de historia y patrimonio que merece una visita. Una antiguo núcleo de comunicaciones y en los orígenes de la Casa Alba, una de las casa nobiliarias más importantes de España.


Torre del Homenaje del antiguo castillo de la Casa de Alba

viernes, 17 de marzo de 2017

Málaga, arte contemporáneo

Málaga era una ciudad andaluza sin nada a destacar, era sólo la puerta de entrada a la Costa del Sol, se conocía Marbella, Fuengirola, pero la ciudad era la gran desconocida. Pero todo esto empezó a cambiar en 2003 con la inauguración del Museo Picasso y la apuesta por el arte contemporáneo en Málaga se ha vuelto cada vez más firme.


Entrada al Museo Picasso. Fotografia de la web de turismo de Málaga
Pablo Picasso, nacido en Málaga, puede considerarse uno de los artistas que revolucionó el arte creando un nuevo lenguaje artístico. El arte contemporáneo no hubiera sido el mismo sin la obra de Picasso. Por esto en su ciudad natal adquiere sentido este maravilloso museo con obras de este gran artista y toda la labor que se ha realizado para promocionar la ciudad con una apuesta clara por el arte contemporáneo.

Después del Museo Picasso se han instalado el Museo Carmen Thyssen, Museo de Arte Ruso y especialmente importantes para este recorrido por el arte contemporáneo el Centro Pompidou y el Centro de Arte Contemporáneo. 


Centro Pompidou. Interior
El Centro Pompidou de Málaga es un pequeño centro que ofrece una visión de piezas de los siglos XX i XXI, únicamente 90 piezas representativas. El cubo de colores que emerge en un edificio del puerto de Málaga reluce se ha convertido en una de las señas de identidad de la ciudad y en uno de los espacios de arte contemporáneo más interesantes. Maravillosas obras de Chagall, Tapies, Giacometti, Bacon... Realismo, abstracción, videoarte, grandes instalaciones, todo aquello que hoy es el arte contemporáneo. Una de las obras que más me sedujeron fue la obra Ghost de Kader Athia.

Ghost de Kader Athia
El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga se fundo en el 2003 en un antiguo mercado mayorista junto al río convirtiéndose en un espacio que revitaliza el centro histórico de la ciudad. Además de la colección permanente, el CAM ofrece unas exposiciones interesantes como la que pudimos ver una fantástica exposición del fotógrafo Erwin Loaf.

Además de todo el arte dentro de estos 3 edificios, Málaga te permite contemplar obras en sus calles. En el barrio próximo al puerto y junto al río, Roa, Pejac, Ibañez, D.Face, Obey son algunos de los grafiteros que han llenado de colores las paredes del centro histórico de Málaga. 


 Obay ha realizado dos grandes murales en Málaga, él es un artista conocido por su obra para la campaña del presidente Obama y por los nuevas retratos alusivos a la sociedad americana pluricultural. Sus obras tienen un colorido definido, prácticamente primario de un estilo realista, líneas definidas, rostros realizados con un lenguaje del cartelismo de los años 30. En Málaga tiene representadas dos mujeres, una con rasgos latinos junto a una obra de D.Face cerca del río y la otra, también una mujer que se cubre parte del rostro y tiene una gorra con una estrella.

Otro de los artistas que se pueden ver obras en Málaga es Roa, unas ratas de gran formato que se retuercen. Este artista suele representar animales inquietantes, generalmente con negros: grandes pájaros, lagartos, ratas, elefantes imposibles. Su obra se puede contemplar en las grandes ciudades europeas y ahora también en Málaga.

Obra de Pe
Muchos otros artistas tienen obras en las calles de Málaga, como Pejac, con una obra mucho más poética como este hombre que ilumina la pared de un edificio abandonado.

Málaga es un destino muy recomendable para todas las personas interesadas en el arte contemporáneo, desde los ya clásicos como Picasso hasta los artistas más recientes que podemos contemplar en los grafittis de sus calles o en espacios de arte como el Centro Pompidou o el Centre de Arte Contemporáneo.

viernes, 17 de febrero de 2017

Pueblos con encanto al norte de la Comunidad Valenciana


Las listas de los pueblos con encanto españoles son tan extensas como variadas, cada viajero, bloguero o periodista parece tener una y siempre que consulto alguna de estas listas acabo señalando algunos pueblos que pienso que merecían estar en la lista o otros que yo hubiera eliminado. ¿Qué es un pueblo con encanto? Difícilmente nos pondríamos de acuerdo, para muchos un pueblo con encanto es el que tiene un casco antiguo conservado, donde no haya intervenciones modernas y que haya sido una población importante en algún momento histórico. El problema es que en muchos casos, esto convierte a estos pueblos en una especie de espacios temáticos para turistas y los fosiliza. 

Para mi un pueblo con encanto es el que ha sabido mantener un urbanismo característico, respetuoso con el entorno y sobretodo que siga manteniendo una vida de pueblo o pequeña ciudad que te permita percibir algo tan difícil como que el pueblo mantiene su pulso vital más allá de los visitantes y turistas. Para mi uno de los pueblos más encantadores del mundo es Cadaqués, pero en cambio considero que Peretallada ya lo ha dejado de ser. En este post quiero destacar tres pueblos del norte de la Comunidad Valenciana, en Castellón: Peñiscola, Morella y Vilafamés. 


Peñíscola

Peñiscola seguramente sería el pueblo menos encantador de los tres, muy turístico y seguramente demasiado masificado en verano, rodeado de urbanizaciones que lo convierten en un pueblo demasiado dependiente del turismo, pero Peñíscola tiene una ubicación increíble, el casco antiguo tiene un encanto peculiar y el puerto pesquero le confiere normalidad.


La geografía de Peñíscola, una pequeña península frente al Mediterráneo, coronada por un impresionante castillo lo convierten en un lugar especial. El castillo es sin duda el lugar más interesante de Peñíscola, fue construido por los templarios y habitado por el Papa Luna entre 1411 y 1423. La historia de este papa es fascinante. Pedro Martínez de Luna era aragonés, nacido en Illueca (1328-1423) fue elegido Papa como Benedicto XIII cuando el papado estaba establecido en Aviñón. La monarquía francesa retiró su apoyo al Papa al darse cuenta que este pontífice no sería tan controlable. Este hecho provocó el llamado Cisma de Occidente, huyendo de Aviñón se instaló en Peñíscola, donde murió considerándose el legítimo Papa. El castillo fue construido por los templarios, pero es la historia del Papa Luna y su fantástica fisonomía frente al mar que lo convierten en un lugar increíble.

Peñíscola tiene muchos otros rincones interesantes como el faro, el bufador, la casa de las conchas, los jardines y las antiguas puertas de entrada a la ciudad antigua. Recorrer sus calles es toda una experiencia. Esta estructura tan peculiar y bien conservada ha hecho que sea escenario de diversas películas y series de televisión. Muchos recordamos la película Calabuig, una maravillosa comedia de Berlanga y recientemente se han grabado algunas escenas para la serie Juego de Tronos. 



Vista del puerto de Peñíscola desde el castillo


A unos 60 km. de Peñíscola está Vilafamés, un pueblo situada en la Sierra de les Conteses sobre una colina y coronada por los restos de un castillo. El pueblo es conocido por el Museo de Arte Contemporáneo fundado por el crítico Vicente Aguilera Cernís y muy frecuentado por artistas. Una auténtico pueblo encantador.

El pueblo está situado sobre una montaña y le domina un color rojizo tanto en las calles como en los diferentes edificios del pueblo. 
Se puede visitar ascendiendo a lo largo de la calle principal que
conduce hasta el castillo, un espacio sencillo y pequeño con apenas una torre, que se puede visitar libremente. En Vilafamés encontramos diversos edificios singulares: dos ermitas y dos iglesias entre ellas destaca la Iglesia de la Asunción, un edificio imponente. También se conservan restos de murallas y un impresionante palacio renacentista que ahora es la sede del Museo de Arte Contemporáneo. 

Uno de los lugares más interesantes es las calles que se encuentran a los pies del castillo y forman el núcleo más antiguo del pueblo que se llama "El Cuartijo". Se trata de construcciones antiguas rodeadas de mucha vegetación y junto a esta zona la Iglesia de Sangre.


Otra de las curiosidades de Vilafamés es la "roca grossa" una impresionante roca que parece deslizarse sobre una de las calles del pueblo. Una curiosidad geológica que además es la responsable que a la gente de Vilafamés los llamen "cul roig" culo rojo. La historia es desconcertante, se dice que los habitantes al intentar llevar las casa al llano arrastrándolas con cuerdas tropezaron con la gran roca y resbalaron todos manchándose con el barro rojo. Otra anécdota explica que los chicos se deslizaban por la "roca grossa" y al caer al suelo se ensuciaban con barro rojo. 
Sea como sea, la roca grossa es un fenómeno natural impresionante por las dimensiones de la roca en medio de la calle principal del pueblo.

Además de todos estos lugares curiosos y maravillosos el pueblo de Vilafamés mantiene un centro bien cuidado, a lo largo del recorrido se pueden ver diversas casas con puertas con trabajos excelentes de marquetería y decorados con plantas.




El tercer pueblo encantador es sin duda el mejor de los tres, el más impresionante, mejor conservado y el que conserva grandes monumentos históricos. Como en los otros tres pueblos, un castillo domina el pueblo desde lo alto. Hace tiempo que visité Morella, pero aún recuerdo la visión al llegar, la inmensa mole frente a nosotros.

El castillo de Morella es uno de los más impresionantes de los que se conservan en España. El castillo aprovecha la gran roca para realizar su construcción que se inició durante la época árabe y su actividad se mantuvo hasta las guerras carlistas.

Morella es uno de los pueblos con un patrimonio arquitectónico muy rico: una gran iglesia gótica y el convento de San Francisco son algunas de la joyas de este pueblo. Las murallas conservan las grandes puertas de entrada que dan un aspecto monumental a la ciudad. 

El centro histórico de la ciudad con sus calles porticadas y sus casas singulares son las consiguen que Morella sea una de las ciudades más "encantadoras" de Castellón. Una ciudad que es recomendable visitar.











sábado, 12 de diciembre de 2015

Rivesaltes. La ruta del exilio, segunda parte

Hace unos años visité la zona de la frontera, siguiendo la ruta del exilio: Maçanet de Cabrenys, La Vajol, Colliure y el Museu de l'Exili en la Junquera. En el año 1939, estos paisajes, algunos preciosos, se llenaron de miles de personas cruzando la frontera sin ningún futuro, más que los campos de concentración franceses. Una de estas personas fue mi abuelo que cruzó por La Vajol para quedar atrapado en el campo de concentración de Argeles-sur-mer, él había dejado a su mujer y a sus hijos en Blanes y huyó del campo para reunirse de nuevo con ellos. 
Vista general del Memorial del Campo de Rivesaltes
Para que mis hijas conozcan esta historia y la de muchos, otros hemos visitado, el memorial del Campo de Rivesaltes recientemente inaugurado por el gobierno francés, un nuevo memorial dedicado al exilio y  todas las personas que a lo largo del pasado siglo han tenido que huir de sus hogares. En este lugar inhóspito estuvieron viviendo a lo largo de 60 años diversos grupos de personas: primero republicanos españoles huyendo de la Guerra Civil, después los judíos y los "indeseables" del gobierno de Vichy y finalmente los "harkis", procedentes de la guerra de Algeria en el año 1962.

Una de las barracas de Rivesaltes
Os recomiendo que consultéis como acceder al campo, el Memorial se encuentra en una zona de polígonos industriales y la señalización aún no está muy elaborada.

En medio de un paisaje desolador se conservan las ruinas de las casas que habitaron personas que huían de guerras o eran hechos prisioneros. En esta zona, el gobierno francés ha construido un edificio subterráneo que se confunde con el paisaje. En el interior, con una presentación austera a base de testimonios de audios, fotografías, audiovisuales y algunos recuerdos de los habitantes del campo se puede seguir la triste historia de las personas que habitaron el campo de Rivesaltes.


Rivesaltes es ahora un símbolo de la vergüenza y del drama de los refugiados. En el memorial, además de recordar, aquellos que pasaron por este campo, se hace un recorrido histórico de los principales éxodos que se han producido durante el siglo XX, a través de diversos audiovisuales. 

Una vez visitado el memorial os recomiendo una visita por el campo, las antiguas barracas hoy destruidas son el testimonio mudo de las dificultades y las penurias por las que debieron pasar los que habitaron el campo de Rivesaltes. 

Si disponéis de tiempo vale la pena visitar El Museo del Exilio en La Jonquera, a 60 km de Rivesaltes. En este caso el Museo no tiene a su alrededor las barracas en las que vivieron los refugiados, pero la cantidad de testimonios y de historias que recoge nos hacen reflexionar sobre la crueldad de estas situaciones.


Entrada al Memorial del Campo de Rivesaltes

viernes, 8 de mayo de 2015

Miravet, un pueblo sobre el Ebro

Miravet desde el río
Hay un pueblo junto al Ebro, enroscado sobre un montículo y coronado por un gran castillo. Todavía se puede llegar al pueblo a través de un antiguo paso del río, con una gran barcaza con la que se pueden cruzar en coche.


Atarazanes fluviales
Lo mejor es contemplar Miravet desde el otro lado del río con el castillo dominando el pueblo y como se pueden ver los edificios ascendiendo por la montaña. Como en esta ocasión no pudimos cruzar al pueblo con el paso de la barca tuvimos que ir por Mora d'Ebre y seguramente perdimos la oportunidad de contemplar el pueblo aproximándose a través del río. La vida de Miravet gira alrededor del río, al llegar, se pueden ver las atarazanas fluviales, grandes barcas para navegar por el Ebro, un negocio que persiste desde hace cientos de años.

La mejor manera de conocer Miravet es ascender a través de las calles del pueblo hasta el castillo, una imponente fortificación sobre el río que se construyo en el siglo XI cuando el territorio estaba en manos de los musulmanes. En la segunda mitad del siglo XII pasaría a la Corona catalano-aragonesa y en manos de los templarios.

En Miravet, las calles son intrincadas y estrechas, las casas parecen intercalarse entre ellas. Mientras se pasea por las calles puedes ver casas que se asoman al río, algunas que seguramente las afectan la subida de las aguas.




Iglesia de Miravet

























Entre las calles estrechas de Miravet se encuentra la iglesia renacentista del pueblo sobre una terraza frente al río que en esta vez no pudimos ver.


El punto final del recorrido es el castillo templario conquistado a los andalusíes el siglo XII. El castillo de Miravet ha sido escenario de diferentes guerras: Els Segadors (1640-1652) la Guerra de Sucesión Española a principios del siglo XVIII, las guerras carlinas en el siglo XIX y finalmente la batalla del Ebro durante la Guerra Civil. Se trata de un castillo considerado como fortificación y de defensa del territorio, no como vivienda nobiliario, por eso la estructura es solida y austera, con grandes patios de armas, terrazas, caballerizas y grandes recintos para controlar y defender el territorio


Castillo de Miravet
Desde las torres superiores del castillo se puede contemplar una magnífica vista del Ebro y la Ribera del Ebro, una área geográfica marcada por un gran río.

Una vez acabada la visita el castillo, aprovecha para tomarte una copa en las terrazas frente al río, la mejor manera de despedirse de Miravet.





Vista desde el castillo de Miravet



domingo, 9 de noviembre de 2014

Triangulo de historia y arte en el Sur de Francia

El sur de Francia es un territorio con muchos motivos para visitar: un paisaje suave y agradable, el clima cálido, pequeños pueblos llenos de encanto, grandes monumentos históricos, museos, lugares de arte, ambiente del Mediterráneo. En esta visita hemos elegido tres lugares llenos de historia: Avignon, Nîmes y Arles.

Anfiteatro de Nîmes
Avignon es una ciudad pequeña con un barrio medieval histórico rodeada de las murallas. El gran monumento de la ciudad es el Palacio de los Papas, 7 papas desde 1309 a 1377 y un periodo de 45 años, los años del cisma en que había un Papa en Roma y otro en Avignon. Este cisma finalizó en 1423 con el papa Benedicto XIII que huyo de Avignon para refugiarse en Peñiscola. El palacio de los papas es un grandísimo edificio más parecido a una fortaleza que un palacio y vivienda de los papas.

Palacio de los Papas. Avignon
El interior impresiona por la dimensiones, los grandes salones, el patio central. Aunque el edifico está formado por dos palacios que construyeron, uno de estilo más sobrio que mandó construir Benedicto XII y un segundo palacio más refinado de Clemente VI, poco queda del refinamiento que se espera en un palacio papal, como cuando visitas el Vaticano. La revolución francesa y la ocupación por el ejercito francés del Palacio de los papas hizo que se destruyeran muchas de las pinturas y seguramente los ornamentos del palacio. Apenas quedan pinturas en una capilla y algunas habitaciones. Precisamente los frescos de una de las habitaciones son unos de los más interesantes, unas pinturas delicadas de un gusto exquisito que mostraba escenas de caza, música, danza.

Si el palacio de los papas es el monumento más destacado de  Avignon, el segundo es el famoso puente de Saint Bénézet. Un puente medieval sobre el Rodano y que está fracturado después de una gran inundación. El puente tiene una pequeña capilla en el centro y es conocido mundialmente por la canción "Sour le pont d'Avignon on y danse tous en ronde".
El puente de Saint Bénézet

Pero además de estos dos grandes monumentos, Avignon es una ciudad agradable, con un centro comercial muy activo, ambiente agradable para pasear y relajarse en las cafeterías de la avenida central. Paseando por la avenida central y las calles laterales se pueden ver algunos antiguos palacios, iglesias, la famosa torre del reloj, otro de los símbolos de la ciudad.

Además Avignon es mundialmente famosa por el festival de teatro que se celebra cada verano en la ciudad. Es muestra de ello la presencia en las calles diversos muros con escenas teatrales de los grandes actores que han participado en el Festival.

Otro de los lugares que os recomiendo es un paseo por los jardines des Doms, unos jardines de estilo romántico cerca del palacio de los papas desde donde se puede contemplar el río Rodano, la isla Barthelasse y Villeneuve-des-Avignon. Otra recomendación es un paseo cerca del río o si tenéis tiempo cruzar hasta la isla con lo ferris que te trasladan hasta la isla de Barthelasse.

Avignon era nuestro centro de operaciones, cerca de las otras dos ciudades que queríamos visitar Nîmes y Arles.

Arles es una de las principales ciudades de la Provenza, una de las regiones míticas de Francia, con sus campos de lavanda, flores y el encanto de los pueblos. Una zona muy apreciada por diversos artistas, especialmente de principios del siglo XX. Vicent Van Gogh vivió un tiempo en Arles. En la ciudad no se conserva ninguno de los cuadros que realizó, pero algunos de los lugares que pinto aún se mantienen en pie como el café del cuadro "Café la Nuit", pero el que más sorprende por la similitud y por la delicadeza del lugar es el cuadro: "El patio del Hospital".
El patio del Hospital. Vicent Van Gogh
Espacio Van Gogh. Arles










Vicent Van Gogh estuvo en el hospital de Arles superando uno de sus episodios de depresión. Hoy en día es el espacio dedicado al pintor con pequeños talleres y una biblioteca que se mantiene prácticamente intacto desde que el Van Gogh lo pintó.

Además de poder seguir los lugares que Van Gogh pinto, en Arles merece la pena visitar los monumentos de la época romana, especialmente el anfiteatro, el teatro, los baños de Constantino, algunos restos en lugares céntricos. 

El anfiteatro de Arles
Pero también hay otros lugares que merece la pena conocer, pasear por las calles del centro, la plaza de la república, la del Fórum, visitar la Fundación Vicent Van Gogh, la iglesia de San Trófimo.

Calle de Arles
Otra de las peculiaridades de Arles y también de Nîmes es la tradición taurina. Tanto en el anfiteatro de Arles como en el de Nîmes se celebran corridas de toros, incluso en el anfiteatro de Nîmes hay un pequeño espacio dedicado a la tauromaquia. Al parecer la tradición taurina en estas ciudades ya se practicaba desde el siglo XVI y durante el reinado de Napoleón III, su mujer Eugenia de Montijo las hizo muy populares.

El anfiteatro de Nîmes es mucho más imponente que el de Arles y se encuentra hoy en día en proceso de restauración. La explanada principal está también dedicada a la tradición de los toros.

José Tomás en una de las paredes de Nîmes
El anfiteatro de Nîmes también es un recuerdo de una de las principales actividades del anfiteatro en época romana: la lucha de los gladiadores. En los túneles de las dos grandes plantas del anfiteatro de Nîmes se puede seguir en la historia de los gladiadores. El anfiteatro es un edificio impresionante que rivaliza con otro importante edifico romano de la ciudad, la "Maison Carrée", otro de los símbolos de la ciudad, un maravilloso templo perfectamente conservado, con columnas corintias elevado sobre una escalinata que la hace más impactante. Frente a la antigua "Maison Carrée" el arquitecto Norman Foster ha construido "le Carrée d'art" un edificio que presenta ciertas similitudes estilísticas a la "Maison Carrée".

Maison Carrée
En una mañana o una tarde puedes tener una visión general de esta ciudad. No te olvides de visitar el núcleo histórico con la catedral de estilo románico que merece la pena conocer.

Carré d'art. Norman Foster












Historia, arte, patrimonio, estos elementos y un paisaje agradable, un clima suave con el sol como protagonista brillando en el cielo azul intenso. Unas ciudades que merece la pena visitar que os recomiendo y que espero que disfrutéis como nosotros.

Los mosaicos dorados de Ravenna

Ravenna es una pequeña ciudad en la costa italiana del Adriático que conserva una joya singular: un conjunto de mosaicos bizantinos de los s...